martes, 23 de septiembre de 2014

Entrega de medicamentos en la Embajada Palestina

Segunda entrega de medicamentos en la Embajada Palestina- 26/09/2014

Las compañeras y migas de Itaca, han hecho entrega en la Embajada Palestina en Madrid de un gran lote de medicamentos y enseres de limpieza e higiene para los hospitales de la franja de Gaza, todos ellos donaciones que los vecinos y vecinas de Galapagar nos han hecho llegar a través de las farmacias de la zona, que han colaborado activamente en esta recogida con fines humanitarios.

Solamente esperamos que los medicamentos no sean objeto del bloqueo israelí y puedan llegar a su destino para aliviar en su medida las necesidades de los heridos y enfermos.



Recogida de medicamentos en el centro de Salud de Galapagar
Gracias a todo el personal sanitario y a pacientes solidarios .



Durante toda la semana los vecinos y vecinas de Galapagar han donado medicamentos en las diferentes farmacias del municipio gracias al tesón y el trabajos de muchos amigos de Itaca que se han ocupado de recogerlos y entregarlos el lunes 11 de agosto de 2014 en la Embajada de Palestina en Madrid.
Gracias a todos y todas por vuestro trabajo y colaboración.
Aquí dejamos algunas fotografías en las que podéis ver la recogida y entrega.










lunes, 1 de septiembre de 2014

Fiestas de Galapagar


Daros las gracias a todos y a todas grandes y pequeños que nos habéis acompañado estos días de fiestas.

Orgullosos de tener tantos amigos, de tener tantas manos colaborando, de tener tanta fuerza contenida esperando a crear una sociedad más igualitaria.

Seguimos preparando actividades, ofreciendo conferencias, haciendo talleres, compartiendo charlas y espacios con todos los amigos y amigas que se acercan.

El sitio en el que nos ha tocado montar la carpa este año ( bueno el que han elegido para nosotros los que tienen el poder) nos fue comunicado a última hora, por eso no hemos podido avisaros, han querido escondernos, relegarnos a un callejón, a una esquina, pero no saben que nuestro camino es mucho más elevado que su mezquindad y ni tapándonos detrás de un muro de hormigón van a logra que los ciudadanos sigamos moviéndonos, compartiendo y reivindicando nuestra calle , nuestro espacio y nuestro ayuntamiento, si nuestro, porque los sillones en los que se sientan van a comenzar a temblar.